Eliana Ladrón de Guevara clausura el Taller de Cuenta cuentos
organizado en la Biblioteca Regional del Maule.
     
     
                 
 

"Es el año 1939, verano. El calor no impide que duerma profundamente. Apenas siento la respiración de mi mamá que, en la cama del lado, también duerme.
A eso de las once de la noche, la tierra comienza a sacudirse en un imperceptible movimiento que aumenta por segundos. La casa parece tragarnos de un mordisco. Cuando la furia de la tierra se calma, el polvo todo lo envuelve, tanto como la oscuridad que lo hace más aterrador. Mamá ha caído sobre mis piernas y yo apenas soporto su peso y el torrente de sentimientos que me invaden. Mamá apenas respira, tiene su cara tapada y yo tengo que hacer algo... con mis manos he logrado despejarla...
Mi papá nos ha encontrado; me llevan a un lugar más seguro, lo mismo que a mamá; ella no deja de llorar por el dolor del cuerpo y por el dolor del corazón... no pueden encontrar a mi hermana que hace una hora se despidió con un beso antes de acostarse en el dormitorio del lado...
Escribiendo esta historia me he dado cuenta de lo terrible que debe haber sido para mi papá vivirla. Tenía 8 años y su hermana 15, mi tía Eliana."

Con este relato autobiográfico, con su cuerpo hecho un ovillo en medio de la penumbra de la sala, Eliana Ladrón de Guevara dio inicio a "Atrapando con las redes de los cuentos", la charla con que fue clausurado el Primer Taller de Cuenta Cuentos en la Bibloteca Regional del Maule.

 
                 
   
         
                 

En su charla, Eliana Ladrón de Guevara propone buscar dentro de la experiencia personal aquellos sentimientos y emociones que pueden dar impulso a las narraciones que se pretende abordar, descubriendo igualmente, (por medio del asombro, recalca) la vocación y la pasión de vivir. Estos dos elementos, afirma la autora, deben estar presentes en el cuenta cuentos para poder atrapar a los auditores o lectores en las redes de los cuentos.

Este Primer Taller de Cuenta Cuentos, al cual durante dos meses asistió medio centenar de aspirantes a cuenta cuentos, fue organizado y dirigido por los profesores Alejandro Herrera y Juan Carlos Nanjarí.

     
   
       

Ilustración de la nave Nereo por Alberto Montt