Eliana Ladrón de Guevara culminó la escritura de su libro
Cuentos al viento
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Durante el pasado mes de diciembre, Eliana Ladrón de Guevara completó la escritura de su libro "Cuentos al viento", una colección de relatos que tienen al viento como protagonista. El libro ha sido impreso en forma doméstica, a la espera de completar una edición de mayor envergadura formal.

CUENTOS AL VIENTO
PRESENTACIÓN

Hace un tiempo escuché al escritor argentino Alejandro Dolina que recordaba (o imaginaba) una exposición de olores, no de cosas olorosas, sino de olores. Uno caminaba, afirmaba Dolina con un tono de ensueño, por pasillos donde se exponían distintos olores: a maderas de oriente, a tilo, a tomillo. Se podía percibir claramente el olor a perro mojado, olor a está por llover, olor a lápiz y sudor de niño, como en la escuela. Con sereno pesar, contaba que esa exposición se vio súbitamente invadida por un olor internacional, global más que universal, hijo de la comunicación rápida y la estandarización, representante de un pensamiento común que ignora las particularidades regionales. Ese olor común, concluía, lo ha invadido todo y nos ha arruinado las narices, terminando con la capacidad de distinguir olores. He querido tomar prestada esta metáfora para presentar los Cuentos al viento, de Eliana Ladrón de Guevara, porque lo que ella hace aquí, coincidiendo con la imagen propuesta por el argentino, es presentar una exposición de emociones motivadas preferentemente por el viento. En medio de lo que pareciera ser un estado de emergencia de la educación escolar, cuando se hacen enormes esfuerzos para superar esta urgencia que se nos vino encima de un día para otro, cuando pareciera que ya no podemos encontrar la palabra y solo tenemos prisa y cansancio, Eliana recurre a lo que cree es el verdadero nutriente del niño íntegro que buscamos formar: la emoción.
No se trata, sin embargo, de una emoción fácil de encontrar; lo que aquí nos presenta está muy alejado de lo que muestran cada día la televisión, los juegos electrónicos o los noticieros y todo aquello que nos impulsa a hacer esa urgencia por lo nuevo, por lo moderno, que nos ha invadido durante las últimas décadas. Por el contrario, nos invita con ternura y nos obliga con firmeza de mujer responsable a guardar silencio, a aquietar los pensamientos, a dejar a un lado el ajetreo del entorno y buscar las emociones que están adormecidas, maniatadas, en nuestro interior. Solo con esa actitud, por ejemplo, es posible apreciar el complejo proceso con que una avispa seca sus alas, tal como lo cuenta en El baño de la avispa. De este modo, los Cuentos al viento se convierten en una sonda lanzada al vacío, en una búsqueda permanente más allá de los límites de la experiencia del niño, buscando la iluminación del mundo propio. Esta proposición se torna muy atrevida, casi punzante, si se tiene en cuenta que la mayoría de las acciones que se ponen en práctica o se difunden comúnmente apuntan a estimular el razonamiento del niño, desconociendo el rol que las emociones juegan en el proceso formativo del ser.

Estos Cuentos al viento son también la respuesta a una provocación, aquella que la autora ha descubierto en la interacción cotidiana con cientos de niños y jóvenes de distintas edades. Efectivamente, durante los últimos años, Eliana ha vivido inmersa en la comunidad rural de Paine, donde ha liderado varios talleres y concursos literarios infantiles. El contacto familiar que la caracteriza le ha permitido estar muy cerca de los niños de una quincena de escuelas, de sus padres y profesores, logrando un acercamiento profundo a lo que muestra en estos textos, las emociones. Sin temor a ser infidente, me parece que ha logrado sin proponérselo un resultado adicional: develar la niña que vive dentro de la escritora, lugar privilegiado desde donde escribe.

Rodolfo Silva
Paine, diciembre del 2008


Ilustración del cuento Palabras al viento

 

ELIANA LADRÓN DE GUEVARA, UNA PODEROSA CUENTISTA PARA NIÑOS
Por Benjamín GALEMIRI

Hay en la escritura de Eliana Ladrón de Guevara una intensa carga hipnótica que nos deja un poderoso sabor y fusiones de sentimientos, con sus cuentos elaborados desde el magma mismo de su corazón fervoroso, y que alimenta una fabulación de fuerte expresividad.
A partir de sus narraciones tan elaboradas como deliciosas, Eliana Ladrón de Guevara comprende muy bien que escribir para niños es una misión de gigantes, y que es precisamente eso lo que produce en nosotros ese terremoto espiritual, del que escapan sus páginas llenas de imágenes magnéticas, verdaderas pequeñas piezas de estética y honda emanación emocional, como extraídas de las turbulentas pinturas de Marc Chagall.
Cuentos al viento la confirma y consolida como una cuentista elegante, dulce, a veces punzante, y que procede como un imán para la estimulación de las urgencias de niños y grandes, que buscan ese bello manantial que Eliana va construyendo palabra a palabra, frase a frase, hasta construir ese deslumbrante edificio de cuentos para saciar la sed de fabulación y de aprendizajes que está siempre en el interior de nuestras almas.

Literatura iniciática, que se expresa en contundentes modos de narración que llevan a una interpretación a veces mística, a veces profana, de las enseñanzas que van dejándonos sus cuentos tan abiertos, generosos, donde sopla una tempestad a veces, otras una suave brisa intermitente, y que nunca abandona un especial punto de vista.

Estamos en presencia de una de las mejores cuentistas de niños de Chile, llamada Eliana Ladrón de Guevara, que ha descubierto para los pequeños lectores una literatura infantil de autor, con sus propias reglas y leyes morales y filosóficas, de las que se desprenden agudas opiniones sobre nuestra propia condición humana, y en donde se responde a las más apremiantes preguntas de los niños, que se resuelven con seductores acertijos que encantan y dejan en un fino suspenso escritural a los lectores de sus pequeñas grandes intrigas, química pura y contundente, que la hace la poderosa escritora de niños que es, y figura imprescindible de las letras infantiles chilena de los últimos años.

Santiago, diciembre del 2008


CONTENIDO

Presentación - Rodolfo Silva
Eliana Ladrón de Guevara, una poderosa cuentista para niños - Benjamín GALEMIRI

Cuentos de Eliana Ladrón de Guevara
Hora de dormir
El tesoro del viento
Insomnio
El baño de la avispa
Brillos de estrellas
Trocitos de sol, cucharadas de luna
Palabras al viento
Siesta

En su formato actual, el libro está compuesto por 64 páginas y 8 ilustraciones a cargo de Ricardo Silva. La escritura de este libro fue financiada por el Fondo Nacional de Fomento del Libro y la Lectura del Consejo Nacional de la Cultura y las Artes.